Basta con
ponerle precio a la justicia para que pierda todo valor y nos salga a todos muy
caro. Y hace tiempo que le pusieron precio, un precio alto, demasiado elevado,
sólo asequible para los más adinerados. No, claro que no, eso no es justicia,
pero deja igual de satisfecho a quien la compra y además tiene más autoridad. ¿Justicia?
preguntan sonriendo unos mientras otros la claman. ¿Quieres justicia? Pues te
la pagas. Pero mientras sírvete tú
mismo la miseria, a esta larga ronda invitan desde las altas esferas. Bebed a
morro de vuestra pobreza, no os preocupéis que no faltarán botellas, hay vacío
de sobra con el que llenarlas. Y no gracias, yo soy abstemio cuando se trata de
tragarme la dignidad. Si acaso una copa de champagne a vuestra salud mientras
os la quito.
Cansado. Harto.
Desgastado. Herido. Impotente. Estupefacto. Desencantado. Sobre informado.
Desinformado. Desconcertado. Inexpresivo. Presionado. Impresionado. Dolido.
Doliendo. Escuchando. No oyendo nada. Atento. Desapercibido. Buscando.
Rebuscado. Ofuscado. Roto. Derrotado. Perdido. Perdiendo. Aquí, ningún sitio.
Allí, nada. Yendo. Revolviendo. Caminando sin avanzar. Avanzando en la quietud.
Amenazado. Ninguneado. Engañado una vez. Engañado de nuevo. Y otra vez engañado.
En el error. Muy dentro. Equivocado. Presa de un miedo programado. Presa.
Preso. Prisas. Responsabilizado. Cargado. Sobrecargado. Culpable de no hacer
nada. Inocente explotado. Explotando de inocencia. Estallido. Estallando. Grito
mudo. Callando a palabras. Amordazado.
Todo se ha
dicho pero como si no se hubiera dicho nada. Todo se sabe. Pero se oye silbar
al disimulo con la armonía de no acabar de creérselo. De hacer ver que todo es
una película o un mal sueño. Pero pasan los días y no despierta otra realidad. Dudar
por pensar que las cosas no pueden ser tan claras. Tan simples. Tan
impensables. Tan pensadas. Duermen los siglos domados. Sueña la experiencia que
se pone en práctica, que se desata, que la liberan. Cree la razón que vendrán a
por ella y espera. Pero nadie se da la vuelta. Hace tiempo que rectificar pilla
muy lejos. Inalcanzable. Los sabios se extinguieron en cuanto despertaron los
dinosaurios. Esos que rugen codicia por todo el planeta mientras la justicia
pasta olvido, que todo lo devoran y con todo arrasan, sin contemplaciones, sin
contemplar nada. Esos que dicen que vivimos por encima de nuestras
posibilidades para poder seguir viviendo pisoteando nuestros derechos. Y gobernados
por dinosaurios no queda otra que ir apelmazando arena en la luna y construir
el meteorito que acabe con esto para que comience todo de nuevo, por los
principios.